El Libro Blanco de los Cuidados identifica diez ambitos estrategicos para fortalecer el sistema de atencion en Alava - arabapress
El Libro Blanco de los Cuidados identifica diez ámbitos estratégicos para fortalecer el sistema de atención en Álava
El documento culmina un proceso participativo que ha involucrado a una treintena de entidades, profesionales e instituciones del ámbito de los servicios sociales
El Libro Blanco plantea un marco de referencia para avanzar hacia un sistema de cuidados basado en la prevención, la personalización, la accesibilidad, los cuidados comunitarios y la cohesión territorial



Vitoria-Gasteiz, 9 de octubre de 2026. Una amplia representación de personas vinculadas al ámbito de los servicios sociales y los cuidados se han dado cita hoy en el Museo Artium para conocer las conclusiones y recomendaciones del Libro Blanco de los Cuidados de Álava, un documento elaborado de forma participativa que plantea los grandes retos de nuestras sociedades y su impacto en el sistema de cuidados del territorio. Bajo el lema ‘Un enfoque colaborativo para un territorio que cuida’, propone un marco estratégico desde el que seguir trabajando en la personalización, la accesibilidad, los cuidados comunitarios y la cohesión territorial, entre otras líneas de actuación.
El Libro Blanco de los Cuidados de Álava es el resultado de un amplio proceso de reflexión y participación iniciado el año pasado, en el que han colaborado una treintena de entidades representativas del Tercer Sector social, personas usuarias, profesionales, instituciones y resto de sectores vinculados a los servicios sociales. Su objetivo ha sido identificar los principales retos del sistema de cuidados y proponer líneas de actuación para los próximos años.
El acto, organizado por la Diputación Foral de Álava, ha contado con la presencia del diputado general, Ramiro González, la consejera de Bienestar Social, Juventud y Reto Demográfico del Gobierno Vasco, Nerea Melgosa, y el diputado foral de Políticas Sociales, Gorka Urtaran, junto a otros representantes institucionales.
En su intervención, Ramiro González ha subrayado que uno de los principales valores del Libro Blanco reside en el proceso de participación que ha hecho posible su elaboración. “Detrás de este documento, hay meses de trabajo compartido, de diálogo, escucha y de reflexión”. Una colaboración que recorre “de principio a fin el documento. Las mejores respuestas surgen cuando administraciones, entidades sociales y ciudadanía trabajamos conjuntamente”, ha asegurado.
El diputado general ha incidido, asimismo, en que el futuro del modelo alavés de cuidados debe asentarse sobre tres pilares: calidad, accesibilidad y asequibilidad. “Los mismos cuidados, se viva donde se viva, y que ninguna persona en Álava deje de recibir atención por motivos económicos", ha remarcado, al tiempo que ha apelado a la colaboración entre administraciones públicas, entidades sociales y agentes privados para afrontar los retos sociales y demográficos de territorio.
Una decena de ámbitos de actuación
Entre las recomendaciones que presenta el Libro Blanco, destaca la apuesta por reforzar la prevención y la promoción del bienestar a lo largo de toda la vida, incorporando medidas que favorezcan la autonomía personal y la detección temprana de situaciones de vulnerabilidad, soledad o aislamiento social. También sitúa la personalización de la atención como uno de los principios básicos del modelo, y defiende que los apoyos y recursos se adapten a las necesidades, preferencias y trayectorias vitales de cada persona.
Las recomendaciones recogen la necesidad de mejorar la accesibilidad al sistema de servicios sociales mediante una oferta suficiente y equilibrada, información más comprensible y procedimientos más sencillos, así como apoyos específicos para las personas que encuentran dificultades en el acceso digital. El documento amplía además esta mirada al ámbito económico, al señalar que el acceso efectivo a los cuidados de larga duración requiere analizar cómo se distribuye el esfuerzo financiero entre las distintas partes implicadas para asegurar la sostenibilidad del sistema. El objetivo es que ninguna persona vea comprometido su acceso a los apoyos necesarios ni su calidad de vida por motivos económicos.
Otro de los ejes destacados del documento es el fortalecimiento de los cuidados en el entorno comunitario. El Libro Blanco propone impulsar apoyos que permitan a las personas permanecer en su domicilio y en su entorno habitual siempre que así lo deseen, reforzando para ello los servicios de proximidad, los recursos comunitarios y las alternativas a la institucionalización.
La publicación plantea además avanzar en la transformación del modelo residencial para hacerlo más personalizado y conectado con la comunidad, promover una mayor coordinación entre administraciones y agentes implicados en los cuidados, y garantizar un acceso más equilibrado a los recursos en todo el territorio, prestando especial atención a las necesidades del medio rural.
El Libro Blanco reserva también un espacio para la evaluación, la innovación y el fortalecimiento de las personas que sostienen el sistema de cuidados. Propone incorporar la evaluación desde el diseño de las políticas y programas para conocer mejor su impacto, detectar oportunidades de mejora y anticipar nuevas necesidades. Asimismo, apuesta por impulsar espacios estables de innovación que permitan ensayar nuevas respuestas, compartir buenas prácticas y aprovechar el potencial de la investigación, los datos y la tecnología para mejorar la atención y la coordinación entre recursos.
Responsabilidad compartida
El documento subraya igualmente la necesidad de reforzar la profesionalización del sector mediante una formación continua adaptada a las nuevas demandas sociales, el reconocimiento de competencias específicas y la mejora de las condiciones laborales de quienes trabajan en el ámbito de los cuidados. Entre otras medidas, propone avanzar en itinerarios formativos más conectados con la realidad de la atención, facilitar la homologación de titulaciones y promover un empleo de mayor calidad tanto en los recursos residenciales como en la atención en el hogar.
La última recomendación, que se sitúa como elemento transversal del Libro Blanco, reivindica una cultura del cuidado basada en la corresponsabilidad y el reconocimiento social de una actividad esencial para el bienestar colectivo. Desde esta perspectiva, los cuidados dejan de entenderse como una cuestión exclusivamente familiar o profesional para convertirse en una responsabilidad compartida entre instituciones, familias, profesionales, entidades sociales y ciudadanía. El documento defiende que afrontar los retos de los próximos años exigirá fortalecer la mirada colectiva y consolidar redes de apoyo capaces de sostener los cuidados desde la proximidad, la prevención y la colaboración comunitaria.
El acto ha contado también con la aportación de Teresa Martínez Rodríguez, referente en el ámbito de la atención centrada en la persona y de los modelos innovadores de cuidados. Psicóloga experta en gerontología social y coordinadora de la Red CuidAs del Principado de Asturias, ha impartido la ponencia titulada ‘Hacia un nuevo modelo de cuidados. Personas y compromiso’.

