El Museo de Ciencias Naturales de Alava invita a descubrir los siete arboles clave para entender el paisaje del Pais Vasco - arabapress
El Museo de Ciencias Naturales de Álava invita a descubrir los siete árboles clave para entender el paisaje del País Vasco
La exposición podrá visitarse hasta el 28 febrero y recorre las características, los bosques y los usos asociados a siete especies fundamentales del territorio

Vitoria-Gasteiz, 8 de octubre de 2026. El Museo de Ciencias Naturales de Álava acoge desde este mes y hasta el 28 de febrero la exposición “Siete árboles clave. Árboles y bosques del País Vasco”, una muestra que propone acercarse al patrimonio natural del territorio a través de siete especies que resultan fundamentales para comprender la diversidad de sus paisajes.
El haya, el roble común, el marojo, el quejigo, la encina, el pino albar y el aliso son los siete árboles que articulan la exposición. Cada una de estas especies está adaptada a unas determinadas condiciones de suelo, humedad, temperatura y relieve y forma bosques característicos, de manera que su distribución permite entender la diversidad de ambientes naturales que encontramos en el País Vasco y, especialmente, en Álava.
La diputada foral de Cultura y Deporte, Ana del Val, ha destacado que “los árboles y los bosques forman parte de nuestro paisaje, pero también de nuestra historia. Han marcado cómo hemos utilizado el territorio, de qué hemos vivido y cómo nos hemos relacionado con el entorno. Conocerlos mejor es también una manera de entender mejor Álava”.
“Esta exposición nos acerca a ese patrimonio de una forma sencilla y muy visual. Nos permite descubrir qué hay detrás de nuestros bosques y, al mismo tiempo, poner en valor la importancia de conocerlos, cuidarlos y conservarlos para las próximas generaciones”, ha añadido.
La muestra está comisariada por Marta Infante y Patxi Heras, botánicos que se encargan actualmente de la conservación, documentación, investigación e incremento del Herbario VIT del Museo de Ciencias Naturales de Álava.
A través de estos siete árboles, la exposición explica cómo las condiciones ambientales determinan la presencia de unas especies u otras y cómo cada una de ellas da lugar a diferentes tipos de bosque.
El haya es el “árbol de la niebla”, asociado a ambientes frescos y húmedos. Sus bosques, los hayedos, presentan una densa sombra que favorece la presencia de numerosas especies que florecen durante los primeros meses de la primavera.
El roble común es el “árbol mítico”. Prefiere suelos profundos, húmedos y compactos y está asociado principalmente a climas de tipo atlántico, lluvioso y de temperaturas moderadas. Los robledales fueron históricamente mucho más extensos, pero la transformación del territorio para obtener tierras de cultivo y pastos y el aprovechamiento de su madera redujeron considerablemente su presencia. Los robledales que permanecen actualmente como pequeñas “islas” de vegetación natural constituyen enclaves de gran valor.
Junto a él aparecen otros dos robles caducifolios: el marojo y el quejigo. El marojo, conocido también como “roble peludo” por sus hojas profundamente recortadas y cubiertas de pelos, forma marojales sobre terrenos arenosos y tiene en los arenales de Izki uno de sus principales exponentes. El quejigo, por su parte, es especialmente representativo de la zona de transición subcantábrica y tiene en Álava su principal área de distribución dentro del País Vasco.
La encina representa la adaptación a condiciones de mayor sequedad. Es un árbol perennifolio, resistente y longevo, que forma encinares y carrascales y está especialmente presente en las zonas centrales y meridionales del territorio.
El pino albar es la conífera espontánea más frecuente del País Vasco. Se caracteriza por su gran capacidad de adaptación y en Álava encuentra condiciones especialmente favorables en las zonas de clima más continental y luminoso, sobre todo en el occidente del territorio.
Por último, el aliso es el árbol “con los pies en el agua”. Asociado a cursos fluviales y terrenos encharcados, forma alisedas y participa junto a chopos, fresnos, sauces y otras especies en los bosques de ribera. Estos ecosistemas presentan además una gran diversidad y cumplen una función esencial en la protección de las orillas y en la amortiguación de los efectos de las crecidas.
La muestra se vincula así con una de las principales funciones del Museo de Ciencias Naturales de Álava: conservar, estudiar y divulgar el patrimonio natural, acercando a la ciudadanía tanto las colecciones científicas como el conocimiento generado a partir de ellas.
En este contexto, el Herbario VIT constituye una herramienta fundamental para documentar la diversidad vegetal. Su conservación, investigación, documentación e incremento forman parte del trabajo desarrollado actualmente por Marta Infante y Patxi Heras, comisarios de esta exposición.
“Siete árboles clave. Árboles y bosques del País Vasco” podrá visitarse en el Museo de Ciencias Naturales de Álava hasta el 28 de febrero de 2027.
La muestra forma parte de la programación con la que el museo conmemora su 40 aniversario, que incluye también visitas guiadas a sus colecciones, talleres y conferencias de divulgación científica.

